viernes, 24 de noviembre de 2006

grano

erase una vez un grano a una mujer pegado,
tan grande era el grano y tan virulento el pus que lo habitaba que la gente al verlo pasar exclamaba: grano mas atroz no vi yo en la vida! vaya desgracia que tiene esta pobre chica!
la dueña del grano también se lamentaba pero su razón era otra: medicinas y antibioticos contra el no funcionaban.
un día decidió poenrse en sabias manos y el médico le dijo: eso de usted sicologico, hay que erradicarlo fijo.
la joven empezo a darle vueltas y vueltas y vueltas, pero por mas que pensaba no acertaba: la razón de su monstruosidad parecía oculta, pero ella, aguerrida, iría en su busca.
al cabo de dias de pensar y pensar y pensar llego a la conclusión final: el doctor estaba en lo cierto, no era el chocolate no era el chorizo, era grano de la rabia que se habia comido.
decidió que para erradicarlo lo mejor era desahogarse, gritar con furia todo lo que la irritase.
asi que grito y grito y grito, contra pretenciosos, contra hipocritas contra, en fin, todo aquel que se le ocurrio.
y de tanto chillar además de la voz, perdio ese gran compañero que tanto bien le causó.
el grano explotó con el final de una "ó", era fea palabra, no la quiero reproducir yo.
resulto que de tanto elevar la voz, perdio algunos compañeros, lo cual no le importo.
habia decidido hacer su vida mejor: solo los amigos de verdad, el resto ahi se pueden quedar.
de resultas de lo cual, tres cosas: piel perfecta, esta mediocre fabula y la felicidad.